Ocio y tiempo libre

Explorando el Parque Natural de Collserola

Parque Natural de Collserola

Los amantes del ecoturismo reconocen en Barcelona uno de sus destinos predilectos, pues además de monumentos históricos, restaurantes de excepción y una variada oferta de ocio nocturno, en estas costas se ubica el Parque Natural de Collserola. Sus más de 8 mil hectáreas atesoran algunos de los ecosistemas más cautivadores de la Península Ibérica, además de numerosos vestigios históricos de civilizaciones como romanos y pueblos íberos. A continuación te invitamos a descubrir algunas de las razones por las que merece la pena visitar este parque. ¿Nos acompañas?

¿Sabías que Cataluña cuenta con 18 parques naturales, nada menos? De hecho, alrededor del 30% de su geografía está amparada por protecciones diversas. Aunque destacan los parques de Els Ports, de l’Alt Pirineu, de Cadí-Moixeró, de la Albera, del Montgrí o de las Marismas del Ampurdán, el de Collserola no tiene nada que envidiarles.

El Parque Natural de Collserola encuentra su sitio en la sierra de nombre homónimo, emplazada a caballo entre el Tibidabo y el Turó de Santa Maria, siendo uno de los más vastos. Tanto es así que comprende los municipios de Esplugues, Molins de Rei, Sant Just Desvern, Papiol, Sant Feliu de Llobregat, Montcada i Reixac o Cerdanyola del Vallès, entre otros. Como sucede con tantos otros rincones de Barcelona, este parque sabe adaptarse como un guante a todos sus visitantes. Las familias, por ejemplo, encontrarán un sinfín de opciones de entretenimiento.

Por otra parte, el Parque Natural de Collserola es un escenario idóneo para la práctica del turismo activo. Actividades como el ciclismo, el senderismo o el excursionismo son especialmente disfrutables en este parque, donde encontraremos no pocos centros de información y recursos educativos, amén de caminios y senderos señalizados, fuentes con agua potable (como la Fuente de la Budellera o la Fuente de Ribas) y espectaculares miradores.

Fauna y flora en el Parque Natural de Collserola

Sin embargo, la preservación de este paraíso natural no habría sido posible sin el Plan Especial de Ordenación y de Protección del Medio Natural, promulgado en 1987, con el fin no sólo de conservar sus miles de hectáreas en estado natural sino también de aproximar al gran público todas sus maravillas.

Como no podía ser de otra manera, el gran atractivo del Parque Natural de Collserola reside en su espectacular fauna y flora, siendo esta última propia del mediterráneo, con una vegetación baja compuesta por matorrales y poblaciones de pinos blancos y carrascos, robles y encinas, mayormente. De acuerdo a las estimaciones, habitan alrededor de 10 millones de árboles, con un millar de especies diferentes, algunas muy exóticas.

En cuanto a los ecosistemas animales, podemos encontrar cerca de 200 especies de vertebrados. Pero ¿qué animales podemos avistar en este parque? Desde jabalíes, ardillas, conejos y roedores diversos, hasta ginetas, salamandras o busardo ratonero, sin mencionar los herrerillos, torcaces, petirrojos y otras aves. De hecho, las presencia de especies aviares han convertido al de Collserola en uno de los parques favoritos de los aficionados a la ornitología, pues entre septiembre y octubre las aves rapaces hacen acto de presencia, y no es difícil tropezar con algún intrépido ornitólogo que se haya desplazado hasta aquí sólo para observar a estas nobles especies.

¿Qué tesoros esconde el Parque Natural de Collserola?

Pero las sorpresas del Parque Natural de Collserola no terminan en su fauna y flora, pues esta tierra atesora vestigios históricos que dan testimonio del paso de antiguos civilizaciones. Romanos, íberos y otros pobladores nos han legado ruinas de gran valor, si bien lo que mejor se conserva data de la Edad Media. Buenos ejemplos son los castillos y fortalezas, entre las que sobresalen las de Penya del Moro, el Castellciuró, el Castillo de El Papiol y el Castell Fortí. Asimismo, no debemos perdernos la llamada Torre de Collserola, una estructura de más de 280 metros de altura que no brilla precisamente por su belleza, aunque constituye un mirador de excepción.

Desde luego, el Parque Natural de Collserola es una visita obligada para los amantes del turismo activo y natural, de manera que si planeas hacer una escapada a la capital catalana, te recomendamos tomar buena nota de este lugar.

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Amparo Miravet es una joven graduada en Comunicación Audiovisual y Traducción y Mediación Interlingüística. Gracias a su ambición profesional consigue todo lo que se propone.