Edificios emblemáticos, Pasaporte cultural

¡Al abordaje! 5 razones para visitar el Museo Marítimo de Barcelona

Museo Marítimo de Barcelona

Con cerca de un siglo de historia a sus espaldas, el Museo Marítimo de Barcelona se enorgullece de ser uno de los más valorados por turistas y oriundos. La presencia de réplicas históricas, su colección de objetos e instrumentos de época y otras reliquias convierten a este museo en un poderoso reclamo no sólo para los entusiastas de la historia y la cultura, sino para todos aquellos que deseen zambullirse en las aguas del tiempo y descubrir el poderío marítimo del Imperio español. Si necesitas más razones para dejarte caer por el Museo Marítimo de Barcelona, no dejes de leer, porque las siguientes líneas te sorprenderán gratamente.

Creado el 23 de octubre de 1936, el Museo Marítimo de Barcelona (Museu Marítim, en català) recibe alrededor de 300 mil visitantes al año, prueba de la enorme relevancia histórica de sus colecciones, donde reconocemos piezas de un valor incalculable. Son muchas las razones para visitar el Museo Marítimo de Barcelona y descubrir un pedacito de nuestra historia, quizá la más importante si consideramos la importancia del mar en la supremacía deI Imperio español. A continuación repasaremos algunos de los motivos por los que merece la pena dejarse conquistar por este museo. ¿Nos acompañas?

Las Atarazanas, joya arquitectónica

Ni tan siquiera hace falta acceder al interior del Museo Marítimo de Barcelona para entender su relevancia histórica, pues se ubica en las Atarazanas Reales (Drassanes Reials, en català), histórico edificio en las laderas del Montjuïc. Declaradas en 1976 como Monumento Histórico-Artístico, sus cimientos se remontan al siglo XIII y su estilo es enmarca en el gótico civil, con bellísimas arquerías y patios distribuidas a lo largo del edificio, que en su conjunto responde a la perfección a lo que podríamos esperar de la arquitectura medieval. Con toda seguridad, esa sede le otorga una pincelada única al Museo Marítimo de la Ciudad Condal.

Grandes tesoros navieros de excepción

Uno de los elementos estrella de este museo es la presencia de reproducciones de embarcaciones reales, recreadas con todo lujo de detalles. En sus espacios y salas podemos encontrar, por ejemplo, una réplica de La Santa María de Cristóbal Colón, la mayor de las tres embarcaciones con las que este navegante partió hacia el Nuevo Mundo. Otra joya naviera es la reproducción del Ictíneo I, un submarino pionero en la historia. Qué decir de la réplica de la Galera Real con la que Juan de Austria combatió admirablemente en la Batalla de Lepanto de 1571. Por otra parte, también destaca la presencia del llamado pailebote Santa Eulàlia, un velero construido en 1918 que permanece en el Puerto de Barcelona.

Nombrado Museo de Interés Nacional

Como no podía ser de otra manera, a tenor de lo anterior, este espacio expositivo fue declarado Museo de Interés Nacional en 2006, durante su 75 aniversario. Y no era para menos. Sus colecciones dan testimonio de la tradición marinera de estas costas, con un amplísimo surtido de réplicas, lienzos y obras de arte, mapas, instrumentos antiguos y otras maravillas, que hacen las delicias de grandes y pequeños.

Un museo protegido por la tradición marinera

Pero el Museo Marítimo de Barcelona no se habría conservado durante tantas décadas de no haber contado con un ‘tripulación’ de excepción, responsable de velar por la conservación y difusión de todas sus reliquias. Hablamos del Consorci de les Drassanes Reials i Museu Marítim, un equipo formado por miembros de la Autoridad Portuaria, el Ayuntamiento y la Diputación. Aunque su creación formal pueda parecernos reciente (1993, de acuerdo a la versión oficial), los historiadores han revelado la existencia de un consorcio similar, que data del siglo XIV y que habría sido posible gracias al rey Pedro IV de Aragón, conocido a su vez como Punyalet.

Así las cosas, merece la pena descubrir el Museo Marítimo de Barcelona y viajar cientos y cientos de años en el tiempo, hasta una época en que los galeones y navíos españoles eran los dueños y señores del mar. Si piensas visitar este fantástico museo, puedes acceder al mismo a través del Portal de la Pau todos los días de la semana, entre las 10 y las 20 horas. Si aceptas un consejo, puede ser una gran idea permanecer atento a las ofertas y promociones de temporada, así como a las exposiciones temporales que aportan una pincelada de variedad a las muestras permanentes.

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Amparo Miravet es una joven graduada en Comunicación Audiovisual y Traducción y Mediación Interlingüística. Gracias a su ambición profesional consigue todo lo que se propone.